miércoles, 3 de agosto de 2016

miércoles, 25 de marzo de 2015

martes, 24 de marzo de 2015

lunes, 23 de marzo de 2015



Waking up and only remember the beginning of the poem that will torture you all day long: 4 or 5 times heavier than I use to drink, the water... 
The unknown family's dollhouse:
- we came because she thought it was the best option, we are family
sometimes is better not to know the family - wiping tears.
And to try to leave everything in its place, bag of a doll's red shoes by the door and little dress on the hanger. Had I put little shoes in my bag? Doubt it... I know I did not, but I feel having thieved something... Not red ones, surely, but the white ones? I (pre)feel it.
- maybe with more time, in another moment...
- imposible.

Despertar y solo recordar el comienzo del poema que te va torturar el día entero: 4 o 5 veces más pesada que la suelo tomar, el agua...
La casa de muñecas de la familia desconocida:
- vinimos porque ella pensó que era la mejor opción, somos familia
- a veces a la familia es mejor no conocerla - secándose las lagrimas.
Y tratar de dejar todo en su lugar, la bolsa de zapatitos rojos de muñecas junto a la puerta y el vestidito en la percha. Habré meatido zapatitos en mi bolsa? Dudo... Se que no, pero siento haberme robado algo... Rojos no, seguro, pero blancos? lo (pre)siento.
- quizá con mas tiempo, en otro momento...
- imposible.

viernes, 20 de marzo de 2015

Y viceversa

Estos días en que todo es violencia me gustaría irme a caminar envuelta de noche en una capa negra, de ira a cabeza con capucha.
Estos días te pienso y te repienso.
Como si a vos no te hubieran suicidado!
Mientras tanto en mi ciudad natal nos matan y nos violan... 
Nos violan y nos matan.
Y en África y en Asia y en Europa, sin importar la ropa que llevemos o no, sin importar la historia que carguemos o no, sin importar nuestros huesos, el brillo de nuestros ojos, ni el tono de nuestra voz... Mujeres, mudas, muertas, mutiladas...
En estos días que me duelen tanto la impotencia y el silencio, que en la garganta me quema la noticia repetida que no se puede tragar, trato de aferrarme a el olor a viento en tu pelo, a la última y única esperanza: amar y respetar.

jueves, 19 de marzo de 2015





Sea on the shoulder.

All the decreases mean somehow a departure, an immersion. Jump.
The keyhole looks at me from the reflection in the glass, everything is mirror today. Nobody listens to me!
German uniform that shouts with the schirmmütze in the hand and against the chest: - the part is for the one with the big tits!
Esa no soy yo...
The hour plays backwards
As if Jorge could be written with a g...
Everyone speaks in code something that I am not being able to understand even though is my native language, nothing is real, everything today is a submissive mirror/reflection of itself.  

4 de Septiembre de 2014, 5:46 PM

Mar al hombro.
Todos los descensos significan de algún modo una partida, una inmersión. Salto.
El ojo de la cerraudura me mira desde el reflejo en el vidrio, todo es espejo hoy. Nadie me escucha!
Uniforme alemán que grita con el  schirmmütze en la mano y contra el pecho:- la parte es para una otra de tetas grandes!
This is not me...
09:41
06:32
La hora juega hacia atrás
Como si Jorge pudiera escribirse con g... 
Todos hablan en código algo que no consigo entender aunque sea mi idioma natal, nada es real, todo hoy es un sumiso reflejo/espejo de si mismo. 

martes, 17 de marzo de 2015

miércoles, 23 de abril de 2014

sábado, 14 de febrero de 2009

Aeropuerto Barajas de Madrid, España.

Yo opino… aunque nadie me pregunte

Escribo esta opinión un poco porque estoy indignada y un poco porque no tengo más ganas de contar el cuento.
Los que me conocen lo saben, yo era la que se iba a Chipre… pero sólo llego a España!

Después de 13 horas de avión interminables (turbulencias continuas, asiento pequeño que apenas se reclina, en fin, todo sea por amor), llegué al aeropuerto de Madrid, dónde tenía mi vuelo de conexión a Grecia, el que nunca pude tomar y del que aún espero respuesta de si lo cancelaron (cosa que dudo), como me dijo que sucedería el Dr. César Pinto Cañón, abogado de oficio que se ocupo de “mi caso”.
Mi caso: no se bien cual es… ya que apenas me acerqué a la oficina de migraciones y presente mi pasaporte me dijeron “espere allí por favor”.
Me fui a sentar dónde me indicaron junto a “la separada” (voy a proteger identidades)… hola, le digo, sos argentina? su respuesta es: si, no se que pasa que me tienen acá…
Y a los pocos minutos se nos suman dos personas más, “la madre” y “la hija”, argentinas también por supuesto.
Después de 30 minutos (allá a lo lejos veía mi maleta dar vueltas y más vueltas sola y desamparada y pensaba en el termo y el mate y el kilo de yerba) nos hicieron algunas preguntas del tipo: a que viene, cuanto dinero trae, mientras se quedaban con nuestros tickets y nuestros pasaportes; a lo que se le suma el: acompáñenme por acá…
Subimos escaleritas y nos esperaba una oficial de la policía que nos dijo: luego vamos a interrogarles porque no cumplen con los requisitos (yo pensaba: que requisitos? se me va a ir el avión…), y claro, se lo dije: va a demorar mucho? tengo mi vuelo a las 12:00 hs… me respondió: no no… (yo no se bien cual es el concepto de poco en España porque yo estuve encerrada 15 hs… para mi es bastante…).
Lo siguiente fue dejar todas nuestras cosas (celulares, cámaras de fotos, lapiceras, todo todo) y que otra oficial nos palpe; ya seguros de que no teníamos… pito? armas? olor a perfume? o algo que no se me ocurre, nos mostraron el lugar dónde íbamos a permanecer que era básicamente un salón grande rodeado de habitaciones con camas cuchetas y unas frazadas no muy limpias que digamos, eso sí, tenía tele y tres teléfonos públicos enloquecidos entre llamadas entrantes y salientes de las 20 personas aprox. que convivíamos armoniosamente, ya que hablábamos todos el mismo idioma (salvo por el portugués, que con buena predisposición uno lo entiende).
De curiosa nomás, después de que una asistente social me vendiera una tarjeta de teléfono, me puse a hablar un poco con mis concubinos haber si desculaba de que iba la cosa… con la sorpresa de que, si! éramos todos latinos!!! Todos hermanos Sudamericanos!!! Uruguayos, Brasileros, Argentinos y Paraguayos.
Fue ahí cuando pensé: esto no se trata de personas, ni de requisitos, se trata de banderas.

Intento resumir, lo juro!
Después de un par de horas que no se cuantas fueron porque no tenía mi reloj, nos llamaron a declarar (una declaración tipo interrogatorio) con la presencia de un abogado de oficio. Cuando terminé le pregunté: y ahora? El me dijo: tenés que esperar a ver que dice el jefe, esto es una lotería…
Mientras esperaba que todos declaren para que nos lleven de vuelta a nuestro “hogar involuntario” me puse a charlar como es mi costumbre. Y ahí me enteré por “el uruguayo rico” que todos los que subían las segundas escaleritas (como nosotros) nunca llegaban a destino y que para él fumar era un vicio al pedo… y a vos? que te falta? le pregunté, nada, me dijo… cómo nada? no me falta nada pero además de mi extracto bancario (en su cuenta tenía 10.000 euros, si, 10.000!!!) y la reserva de hotel me piden una carta de invitación… Yo pensé: Ha bueno!, nos tapó el agua…

En fin, volvimos a “la salita” (viste que uno se encariña con las cosas, hasta con las más siniestras), ya éramos menos, porque el vuelo a Paraguay salía temprano; pero los teléfonos no paraban nunca, así que nos turnábamos con la labor de recepción y si sabíamos algo de los “devueltos” le avisábamos a sus familiares.
Nos trajeron algo así como la cena, que era incomible (como la de las pelis), pero el agua era agua como siempre y eso es bueno.
Justo cuando terminé de no comer apareció una oficial a decirnos (a mí y a “la separada”) que nuestro vuelo salía en ese momento. Sin más, nos devolvieron nuestras cosas en una hermosa bolsa de consorcio y nos escoltaron (si señor!) dos oficiales hasta el avión, en patrullero obvio!
Aplausos!!! Casi soy una delincuente!


Demás está decir, que después de asesorarme sólo me queda asesinarme porque no puedo reclamarle nada a nadie, sin contar que en el consulado no me atendieron el teléfono y que el Dr. César Pinto Cañón aún no me responde el e-mail que le mandé…
Pero bueno, yo sólo perdí dinero… más se pierde en la guerra todo el tiempo y por lo mismo, intereses económicos y banderas.


(Si leíste hasta acá gracias! y si tenés ganas compartilo con los tuyos, a ver si encuentro algún damnificado más que lo haya padecido y no me siento tan pelotuda)

"No Admitidos"

"No Admitidos"
Diario Perfil (click en la imagen)